domingo, 12 de septiembre de 2010

La imperfección de la música

Existe, con cada tipo de persona, un pensamiento personal y único. Cuando estos son expuestos, corremos el riesgo de que los demás a su vez puedan hacer una valoración crítica de las ideas declaradas, partiendo inevitablemente de sus propios conocimientos, da la igual de la forma que fueran adquiridos. Lo importante es que debemos admitir y respetar que como nosotros poseemos una realidad, los otros también se ven con esa objetividad que demuestran sus concepciones.

Hemos aprendido a llevar a cabo una actitud constante de tolerancia hacia las diferentes apreciaciones de quienes se ven en la obligación de hacernos saber sus pensamientos. E incluso es de sumo interés lo que muchos de nuestros congéneres nos comentan, ya que lo interesante es siempre aprender. Incluso creemos que es una disposición muy valiente, llena de nobleza y arresto.

El problema viene dado cuando es nuestro conocimiento equivocado el que nos guía. O bien, un soporte de ideas desacertadas impropias de la disciplina en la que se enmarcar nuestro patrimonio ideológico. Para aseverar con certeza hay que ser prevenido y en muchas ocasiones que la afirmación tenga un soporte científico y de estudio. Mínimamente debe ser admitido por una colectividad con cierta base analítica y especialista.

Nos decían hace poco en los círculos musicales de Madrid, que en este País todo el mundo sabe de futbol y de música. Lo del deporte rey es algo más subjetivo y de la misma manera reprobable, ya que es tema constante de conversación por la gente que incluso en su vida jamás practicaron deporte alguno. Pero lo de la música sí que tiene ese componente subjetivo de imparcialidad que otorga a cada cual un mundo de introspección personal.

El problema está, creemos, cuando se confunden las sensaciones y las emociones – más cercanas a la parte práctica – con la realidad técnica de la composición e interpretación artística. La música se puede escuchar desde dos planos, y si cabe la posibilidad, no mezclarlos entre sí. Porque lo que para un individuo es acertado en el plano sensitivo, para otro quizás jamás se acerque. Esa es la estancia subjetiva que atañe a la música. A nivel psicológico, las afectaciones pueden ser diversas, cerrando posibles teorías reales e impersonales.

De esta forma, la confusión está servida, por la realidad en la que utilizamos nuestras valoraciones criticas. Debemos tener en cuenta que existen dos realidades, una con la opinión que nos conducen nuestras propias experiencias y otra realidad técnica y analítica donde la valoración sí que se debe de tener en cuenta. Y en este último plano, solo tienen cabida las especulaciones profesionales, las de aquellos que estudian y dedican su vida al ejercicio e instrucción del conocimiento propio de una disciplina.

Así, nos encontramos constantemente a gente que literalmente sufre por nada, destruyendo las diversas posibilidades que oferta la música por pensar si esa interpretación es correcta o no. Quizás la tendencia propia del ser humano es a ser evaluativa y llenas de dictámenes, pero esa es la primera barrera que debemos romper para poder disfrutar seriamente de cualquier obra de arte. Hay quien se jacta de mantener acaloradas discusiones sobre música, cuando su conocimiento se circunscribe a una pobre relación inconstante y diversificada.

Desde esta tribuna defendemos una postura abierta y flexible, pero desde la idea de que la música es una manifestación humana, por lo tanto realizada por un ser de categoría imperfecta. Esto nos lleva a afirmar que entonces, la música lleva un condicionante de imperfección que es parte inherente del propio lenguaje expresivo. Y que aunque hay quien constantemente busca el fallo y el error, no saben que la música vive en continuo desacierto y defecto, no permitiéndoles complacerse de las buenísimas características que ostenta.

En la historia de la música hay multitud de ejemplos para demostrar esta teoría, en la que la construcción formal difiere de la perfección, siendo incluso descubierto a posteriori. Y aun así, se ha conducido en una serie de sistemas de creación a los que nuestros oídos se han acostumbrados. Podríamos decir que es como si nos creyéramos nuestras propias mentiras, algo que además, es muy propenso en muchos congéneres.

No deberíamos ser tan efusivos al defender nuestros posibles gustos ante los demás, ya que para los ajenos a nuestra causa puede ser al contrario. Y sobre todo, si no existe base científica que nos repruebe. Disfruten ustedes de la música y no se pregunten el por qué; vivan de las enormes sensaciones que nos ofrecen y no permitan que el espíritu crítico que todos llevamos dentro, nos condicionen o nos afecten.

domingo, 5 de septiembre de 2010

Enorme verano musical

Se van apagando en la lontananza los últimos vestigios estivales del orden sonoro de nuestra provincia. Es el momento, por lo tanto, de hacer un escueto balance de las programaciones y del correcto desarrollo de estas. Podríamos decir de forma general, que ha sido un verano correcto, contando con los problemas que parecían al comienzo que íbamos a mantener con esto de la estúpida crisis: para la cultura esa palabra debería estar prohibida.

De manera oficial, nuestras más sinceras felicitaciones al Ayuntamiento de Huelva y a la Diputación Provincial en sus respectivas agencias culturales, ya que sus gestores han sabido sacar el máximo provecho de los atrevidos presupuestos con los que han contado. Ellos son los que sacan para delante mucho de lo que aparece, y para bien o para mal trabajan de manera desmedida para que todos nos contentemos con un programa digno en calidad y dirigido al gran abanico de paladares que existe. Los conciertos del Foro Iberoamericano de La Rábida han rozado con la excelencia y el cartel de Colombinas ha sido muy plural y cualificado.

En el Foro Iberoamericano hemos podido escuchar grandes espectáculos nacionales e internacionales. Diego el Cigala nos trajo de su mundo repleto de tangos y sensibilidad argentina; se vibro con el incombustible Raphael, y las coplas de Miguel Poveda, realidad viva de la canción española y del flamenco. Pero no puedo engañarles; pienso que hemos tenido el privilegio de que algunas de las noches calurosas de julio fuéramos visitados por autenticas leyendas de la música y de su relativamente reciente historia.

Chef Khaled abrió la terna de los tres maravillosos conciertos, con su sentido de la música Raï; este argelino afincado en Paris hizo volar literalmente a todos los asistentes a su audición con el sentido moderno de la música árabe. Después, en el orden cronológico, el conciertazo de Patti Smith; la rockera norteamericana nos trasladó a la esencia del rock más duro con una actitud desgarradora y con el concepto musical de lo más atractivo que hemos disfrutado nunca. Y el broche de oro lo termino de bordar Elvis Costello; el cantante de origen inglés brindó una de las memorables interpretaciones musicales que jamás hemos podido admirar.

Durante las Fiestas Colombinas se adaptó la oferta de cada jornada a un criterio de público concreto, con la acertada intención de colmar todos los afectos. Para los más jóvenes se dispuso un espectáculo de una cadena de televisión, para los no tan jóvenes el ritmo y el rock castizo y latino de “Seguridad Social”, “Los Sabandeños” como plato folclórico, la grandísima Paloma San Basilio en un precioso recital a solas con un contrabajista, un pianista y un saxofonista, la dulce propuesta de la malagueña Vanesa Martín, y el plato fuerte de los festejos del tres de agosto fue culminado con la banda de rock madrileño “Mago de Oz”, haciendo las delicias de infinidad de seguidores.

Por otro lado, el verano siempre es el momento en el que las propuestas desde los empresarios e iniciativas privadas se ven en mayor número por, sobre todo, los lugares de mayor atractivo turístico. Las astucias de algunos hosteleros y la inteligente posición de utilizar la música en directo para promocionar sus locales, es algo que beneficia a quienes nos dedicamos a esto. Pero con la más grande de las sinceridades, también nos duele el trato que en muchas ocasiones desde algunos lugares se les da a los músicos, haciendo que la cortesía y el respeto que merece cualquier artista sea a veces bastante escaso.

Es la historia de casi siempre: estas son épocas donde a todos nos gusta disfrutar de la música como elemento inherente a la fiesta. Todos echaríamos de menos algo tan significativo para nosotros como es la representación musical. Pero nadie se para a pensar las dificultades por las que atraviesan los músicos para conseguir que los demás puedan recrearse y pasarlo bien. No estaría nada mal que en algunas ocasiones nos planteáramos el papel tan complejo y arduo de muchos profesionales que ponen la banda sonora de nuestras vidas.

Para culminar el verano de este magnífico 2010, la guinda la pusieron Paco de Lucía y su inmensidad como guitarrista de flamenco. Sin lugar a dudas el más grande los músicos españoles de la segunda mitad del siglo XX y un mito para todos, trajo su arte hasta la vera del mar de La Antilla en el que puede ser el último de sus conciertos en Huelva, ya que la sensación que viendo mostrando en sus contadas apariciones públicas es que dejará en breve las largas giras mundiales. Una fortuna para quienes pudimos disfrutar del evento y una pena para quien se lo perdió.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Nuestra pasión por la música

Sabemos que es muy difícil separar del mundo de la cultura todas las cuestiones políticas en las que se ven inmersas, sobre todo a nivel organizativo y por supuesto en otras materias que a veces a los que sólo nos preocupa la música nos sobrepasa. Es muy complejo entender como multitud de profesionales que nos dedicamos a asuntos culturales, estamos atravesando uno de los peores momentos de nuestra vida por argumentos que salen fuera a toda relación propia. Y lo más difícil de todo es hacerlo entender a los demás, ya que es de poca importancia para quien lo escucha si no es suyo, lógicamente.

A veces, enfrascados en la pasión que nos mueve toda esta defensa cultural que nos abandera, quizás cometemos errores bien por la ceguera que nos manipula, o bien por el dolor que nuestra situación nos afecta. Es nuestra posición constante ante agresiones y a veces por la dejadez que sufrimos todos los que por iniciativa propia, hemos hecho de nuestra vida una profesión.

Pues bien, metidos en faena y perceptibles quizás dentro de un entusiasmo desmedido por nuestra parte, hemos recibido una nota desde el Ayuntamiento de Lepe sintiéndose participes del evento que se celebro hace una par de semanas en la localidad costera de La Antilla, en su término municipal. Nos han informado de cómo han colaborado con el concierto que Paco de Lucía ha dado en la noche del 19 de agosto y en la que su promotor tuvo de forma privada la iniciativa de tal acontecimiento.

Sabemos y consideramos que cada ámbito ha asignado para sí su parte de trabajo, tanto de manos particulares como desde el Ayuntamiento. Es más, nos confirman que se firmó un convenio de colaboración por ambas partes para contribuir de alguna manera en la buena marcha del espectáculo. De esta forma, desde la administración local nos han comentado la serie de compromisos que se acordaron entre todos, pensando que era algo muy bueno para el municipio en todos los sentidos.

Todo esto es en lo que se implicaron e intervinieron: colocar 10 extintores en el lugar del concierto; cortar la Avenida Río Piedras; poner a disposición del evento el servicio de Policía Local, Protección Civil, ambulancias y escolta para el traslado del artista; habilitar una zona para aparcamientos; disponer de 4 operarios, que al final fueron más, para descarga del material traído por el artista y posterior carga; poner a disposición del evento un técnico electricista con título homologado; poner a disposición del evento de 10 acomodadoras para el graderío; poner a disposición del evento de personal de limpieza durante la noche del concierto y del recinto para el día después; disponer de operarios que desmonten y pongan vallas en las pistas de tenis del recinto.

Esta es la lista literal de cargos de las que se hizo empleo el Ayuntamiento; existe una mala sensación porque consideran que su aportación ha sido siempre la correcta y que en todo momento no han dudado de su colaboración con tan magnífico acto. Quieren que se sepa que todo momento han apoyado y respaldado cualquier acción de esta disposición. Lo que nos encantaría es que desde todas las administraciones aportaran soluciones para los muchos actos profesionales que existen de manera similar. Esperamos que así, quede clara su prestación.

Hemos hablado y hablaremos sobre cuáles son las experiencias de muchos músicos, de cómo viven y de cómo desarrollan su día a día a pesar de las vicisitudes que les atañen. De eso es de lo que precisamente hablamos: de Música. Es muy habitual que muchos de los que leen nuestra sección tomen carta de juicio, pues la mayoría de las veces actuamos para que las conciencias se remuevan. Pero les podemos asegurar que no existen ni intereses personales ni se intenta tener maldad con los temas a tratar.

Nuestras intenciones las defendemos como fragmento de identidad. Pero es realmente doloroso que a veces se sientan agraviadas algunas personas cuando de alguna manera la intención no es la que se propone. Estaría bien, como seres humanos que somos, que a partir de un punto de encuentro real pudiéramos departir de cualquier asunto. Lo que no entendemos es que se lancen argumentaciones y luego no podamos aclararlo.

Esto no se suscribe solamente por lo acaecido en el concierto de Paco de Lucía, sino que hemos recibido otra serie de acusaciones infundadas y muy personales en las que nos atribuyen intereses de toda índole. En varias ocasiones hemos hablado de que esta es una tribuna abierta, y si alguien tiene algo que comunicarnos o quieren que lo reflejemos, solo tienen que ponerse en contacto con nosotros a través de este mail: templetehuelva@gmail.com

lunes, 30 de agosto de 2010

Estudios Rimshot

Como si de una huida del sol se tratará, nos hemos subido esta semana hasta la madrileña localidad de Pozuelo de Alarcón donde reside el cuartel general de nuestro querido amigo Carlos Lillo. En su estudio, acogedor y hospitalario, se gestó y produjo el segundo disco de la banda onubense Och8 Vientos. Debido a una serie de despropósitos, se ha aletargado la grabación de las voces hasta que por fin, Alba Casado se ha mostrado como la parte que terminaba de integrar el concepto musical de la manera más profesional posible.

Pero no vamos a hablar de la banda, ya que en su momento se ha intentado acercar a nuestros lectores a la realidad que viven los músicos en su trabajo diario y hay quien ha visto otras intenciones, imaginamos que malintencionadas y fuera de sitio. Vamos a tratar, con toda la voluntad de mundo, que conozcan una de las labores más omitidas del mundo de la música, la de los técnicos de estudio donde se graban y realizan muchos de los audios que luego los demás disfrutamos en innumerables momentos.

Carlos Lillo, nuestro “aprieta botones” – como a él le gusta autodenominarse –, lleva más de veinte años grabando a diestro y a siniestro miles de proyectos que pasan por su estudio de Madrid, o bien, se desplaza a otros para llevar a cabo de su cometido. Ha conocido y trabajado con muchos de músicos que ponen la banda sonora a nuestras vidas, y es uno más dentro de un sistema perfectamente organizado donde tiene mucho que aportar, e incluso que aconsejar. Sus funciones son circunscritas pero en realidad no tienen límites, llegando a servir para un roto como para un descosido.

Ha experimentado el paso del mundo analógico a la era digital, donde los sistemas informáticos se han impuesto en todos los ámbitos tecnológicos, por lo que es sabedor de cómo funciona de raíz todos los parámetros técnicos. Ese conocimiento le aporta un número importante de aciertos en las producciones y da mucho más valor a la obra sonora, ya que se parte de unas premisas básicas muy útiles para dar humanidad real a la grabación.

En el orden digital actualmente, el manejo de las estaciones de trabajo fonográficas es de obligado tramitación por parte de cualquier técnico de sonido, usando el estándar de la empresa americana AVID (la antigua Digidesign) que se denomina Pro Tools. El acceso a estos servicios requiere de una formación y dedicación bastante importante. De hecho, poseer este tipo de equipos con hardware y software incluidos es algo excepcional y poco habitual, por presupuesto y por manejo.

A parte, toda una gama impresionante de equipo tanto imprescindible como auxiliar se presenta por todo el estudio. Carlos es un gran amigo del mundo de la microfonía, teniendo una extensa colección de transductores de todos los colores y procedencias: Neuman, Shure, sennheiser, etc. Previos, compresores, ecualizadores, amplificadores y muchos más aparatejos se concentran en varios muebles racks por el área de actividad.

Una de las características más llamativas y funcionales del estudio es la falta de comunicación visual, es decir, que no existe ventana entre el estudio y la pecera. Eso es algo que al principio, acostumbrados a otros lugares similares, nos resultó extraño y ciertamente arriesgado. Pero después de probar, les aseguramos que es de lo mejor para grabar en total intimidad y relax.

Ahora sí, como ocurre en multitud de ocasiones, por mucha tecnología y por mucho equipo que se tenga, lo realmente importante es el factor humano. Y con Carlos Lillo vamos sobrados de amabilidad; como le hemos dicho, ya es parte de nuestra familia para siempre. Da igual que estemos a seiscientos kilómetros de distancia, le estaremos siempre agradecidos por su compresión y apoyo desmedido. Fue una absoluta fortuna dar con él, una casualidad que ha hecho crecer un proyecto por derecho, de gran esfuerzo y de una enorme satisfacción.

Con todos los honores del mundo, destacar una profesionalidad de descomunales credenciales, enseñándonos muchas y substanciales cuestiones que vamos a poder usar en nuestros conciertos y muchas de las actuaciones que nos quedan por hacer. Desde nuestro pequeño universo agradecer a Carlos su paciencia y atención constante: sin ti no hubiera sido posible que siguiéramos pensando en tanto “Camino por andar”.

Por extensión corresponder y reconocer todo el cuidado y diligencia que muchos profesionales desarrollan en aras de lo bien hecho por detrás de todo lo que se proyecta. Ellos son los verdaderos culpables de que todo esto marche, y desde estas líneas nos encantaría hacer nuestra aportación al respeto de tantos y tantos técnicos de audio que nos encontramos en cada uno de los eventos.

miércoles, 25 de agosto de 2010

La enormidad de un genio

El ser humano tiene como premisa constante la crítica y la valoración ajena; es lo que a veces da lugar al deporte nacional: la envidia. Pero cuando existe algo que está por encima de opiniones personales y de estimaciones que sólo valen para uno mismo por pertenecer al mundo del desinterés general, entonces se etiqueta como intocable y sagrado. Y si para más “inri” hay quien colabora con su desagradable ignorancia y repudiado concepto cultural y musical, entonces mejor apaga y vámonos.

Pues bien, contra viento y marea, el empresario lepero Rafa Toscano se propuso como utópico objetivo que en la posiblemente última gira del más grande de los grandes guitarristas de toda la historia de la música mundial, Francisco Sánchez Gómez – el colosal Paco de Lucía – tuviéramos el honor y el enorme orgullo de poder tenerlo por estos lares antes de sus finales notas.

Nos constan los esfuerzos, el trabajo, la dedicación de meses – casi más de medio año –, y multitud de inconvenientes que se han sufrido para que ese día llegase. El apoyo institucional ha sido mínimo, quizás enfrascados en cosas “más importantes”, siendo el aporte de las administraciones bastante escaso. Incluso sabemos que hubo quien dirigió su actitud esgrimiendo la excusa de que este concierto no le interesaba a nadie. En ese momento es ideal usar la precisa frase de “la ignorancia es muy atrevida”.

La desafortunada persona que lanzó semejante atrocidad se quedó tan ancha y pancha; y sinceramente, pensamos que sería de las pocas personas que muestran ese tipo de debilidades culturales. Siendo políticamente correcto intentaré no sobrepasarme, pero si toda la clase política piensa igual, ¿en manos de quienes estamos? En fin, lo que nos hacía falta para terminar de hundir el mundo artístico y musical.

Pues a pesar de todo, nuestro valiente y generoso héroe se lanzó, manta en la cabeza, y comenzó un peregrinaje en solitario. Y aunque han existido amigos y grandes colaboradores en todo el proceso, quien ha asumido las responsabilidades para bien o para mal ha sido una sola persona. Muchos de los que hemos compartido esta acción, estábamos deseando que alguien le echara narices a esto y conseguir tan alta cota, siendo así más grande nuestra admiración hacia Rafa.

Que les quede claro a todos los que han dejado de lado, medios de comunicación de Huelva entre otros, y no han dado la importancia que este concierto merecía, que se ha tratado de un hecho histórico. Quizás les parezca poca cosa, quizás tengan otros intereses económicos, sociales o políticos, pero les aseguro que las más de dos mil personas que vivimos este acontecimiento seremos, junto con los promotores del evento, los testigos impertérritos para siempre.

Desconocemos el número total de público de Huelva que existía, imaginando que serían en una gran representación. Pero estuvimos charlando con gente de todos los lugares de España que habían venido al concierto, algunos que incluso visitaban por primera vez a Huelva. Esto tiene un condicionante turístico de gran utilidad, pero tampoco supo usarse. Todavía me pregunto cuales son las necesidades y las características para que algo así se quede en una anécdota para quienes deciden. Imagino que la música y la cultura tienen poca validez.

Otra de las cosas que nos parecieron deplorables fue el falso clasismo, metidos en pleno siglo XXI, que algunos señores – por llamarles de alguna forma educada – mostraron con sus comportamientos. Sus actitudes, al igual que sus “copas de balón” son tan demenciales, necias y patéticas como su frágil aportación. Eso sí, para exigir todo vale. Estaría bien que al igual que en el invierno, se quedaran cerca de sus comarcas habituales, esas que son tan maravillosas menos en esta época estival.

A pesar de todos los acaecimientos y vicisitudes, dar las gracias públicamente a aquellos que han puesto de manera totalmente desinteresada su granito de arena en la elaboración de tal concierto. Son parte de la historia musical y cultural de nuestra apática Huelva. Sin ellos hubiera sido más complicado llevar a cabo la labor de producción y el desarrollo del acontecimiento.

Y por supuesto al público que abarroto desde dos horas antes del concierto: ellos son los verdaderos privilegiados de todo el desvelo que Rafa Toscano y su equipo. Ha sido todo un éxito, un triunfo y una satisfacción de impensables cuantías. La fortuna es el arma de todos los que asistimos: la oportunidad de viajar, de llegar al alma de la música y del flamenco fue el mayor de los regalos jamás sentidos. ¿Cuándo volveremos a sentir algo así? Quizás, ¿nunca?

sábado, 21 de agosto de 2010

Paco de Lucía para la eternidad

Apareció, tal y como su gente lo esperaba, a las nueve en punto de la noche. Enfrascado en una gorra y con unos pantalones vaqueros, fumando – algún vicio tendría que tener – y abrazando a una de sus “Conde”, accedió tras un largo pasillo hasta la zona habilitada de camerinos en la soledad de un par de empleados de seguridad. En nada, acompañado por hermosa guitarra y el cigarrillo, se subió al yugo y al placebo de sus obras musicales: otro escenario más.

Pero ni para él ni para muchos de nosotros no se trataba de un escenario más. Muchos de sus primos de Castro Marin e incluso su hija mayor, su hermano Pepe y muchos viejos amigos onubenses de toda la vida estaban aguardándolo para volver a escuchar su magnánimo arte en Huelva. Además, si observamos con detenimiento algunas de sus últimas entrevistas, puede denotarse que ahora sí, que se acabó el salir de giras por todo el mundo; hoteles, aviones y comidas fuera de casa agotan a cualquiera, y más si llevas casi 50 años de tu vida haciéndolo.

Muchos rostros del mundo de la música como Ricardo Pachón o Vicente Amigo por ejemplo se dieron cita en el que va a ser, con casi total seguridad, el último concierto de Paco de Lucía en su querida Huelva. Acompañado por un elenco joven y con puntualidad británica, a las once de la noche y después de haber cenado un buen jamón de jabugo, gambas y tortilla de patatas – lo de la tortilla es expreso deseo suyo –, se alzó la inconmensurable figura del gran maestro de Algeciras en lo alto de la escena. Como siempre, de fondo unas palmeras que según él le recuerdan a las playas paradisiacas del Yucatán mexicano.

Las más de dos mil personas recibieron con un gran aplauso y a continuación, entre un silencio de admiración, comenzaron las primeras notas por rondeñas, donde mezclo falsetas de “Mi niño Curro” y de “Cueva del gato” entre otras. La vertiginosa velocidad con la que “pica” sobre las cuerdas hizo saltar a más de un aficionado, e incluso se llego a aplaudir en mitad del tema como si hubiera concluido: esto es algo que no habíamos visto en nuestra vida. Poco a poco se fueron subiendo Antonio Sánchez a la guitarra de acompañamiento, David de Jacoba y Duquende al cante, Antonio Serrano a las programaciones y armónica, el Piraña a las percusiones, Alain Pérez al bajo, y Farruco – espectacular por cierto – al baile.

Durante dos largas horas y media, que se nos hicieron cortísimas, se fueron mostrando tangos, bulerías, rumbas, alegrías, etc., en las que Paco fue mostrando infinidad de falsetas que variaba de un lugar a otro con una facilidad increíble, que lógicamente para nosotros es algo inimaginable de poder construir. Hubo quien al final comentaba lo a gusto que había estado en todo momento, llegando incluso a lanzar un “¡Viva el niño Miguel!” como respuesta a un espectador.

Sinceramente pensamos que Paco de Lucía está disfrutando de sus recitales como nunca, mucho menos concentrado en la técnica y más emotivo, más sentido en cada uno de los acordes que sus manos desgranaban. Y para finalizar, después de una atronadora ovación, el bis esperado: “Entre dos aguas”, el éxito que lleva casi cuarenta años interpretando de infinidad de maneras. Noche histórica en La Antilla; gracias a Rafa Toscano, por valiente y por haber promovido este evento que será recordado por los siglos de los siglos.

jueves, 19 de agosto de 2010

Paco de Lucía (y IV)

En El Templete del pasado lunes, dejamos este monográfico sobre Paco de Lucía a comienzos de los años ochenta. Después de su participación activa junto a Al Di Meola y a John McLaughlin, el nacimiento de su sexteto de acompañamiento va a marcar un par de décadas llenas de importantes giras y grandes éxitos por todo el mundo. Con ellos va a llegar la plenitud del formato y del concepto musical del maestro de Algeciras.

Con los discos “Castro Marin”, dedicado al pueblecito portugués en la frontera con la provincia de Huelva de donde era natal Luzia Gomes –madre de Paco – y “Sólo quiero caminar”, comienza una nueva etapa donde la musicalidad orquestal del sexteto hace reinventar literalmente la concepción que hasta ese momento se tenía del flamenco. Ya se adivinan claramente las intenciones, que aunque todavía no están claras del todo: existe un desarrollo, no se hace nada de repente.

Y a finales de los ochenta llega “Siroco”. Este álbum es sin lugar a dudas el que marcará un antes y un después para todos los flamencos, músicos dedicados, aficionados y estudiosos. Es el trabajo discográfico más examinado e investigado de todos los que contemplan su larga trayectoria. Su disco de continuación, “Zyriab” (1990) es la progresión adecuada y perfecta. Son dos discos que se conectan a la perfección, y que creemos que son dos de las grandes joyas de su producción. Podríamos estar días hablando de ambos trabajos como archivos sonoros de la historia del flamenco y de su expresión musical.

La década de los noventa se mueve entre grandes pérdidas y retos casi imposibles. La muerte de Camarón de la Isla, y posteriormente de sus padres, dejó huérfano de relaciones familiares al maestro. En estos años se refugia en la “Playa del Carmen”, al sur de Méjico. Allí se encierra para el que será su gran desafío: interpretar íntegramente el “Concierto de Aranjuez” de Joaquín Rodrigo. Esto dio lugar a grandes divergencias y alimentó el debate eterno entre guitarristas clásicos y flamencos. Aun así, Paco contó con el beneplácito de su autor, el cual estuvo presente en uno de los recitales.

No contento con eso, también se atrevió con los arreglos de la suite “Iberia” de Albéniz. En esa época, compartió los escenarios con dos jóvenes promesas de la guitarra de concierto flamenco en España: su sobrino José María Bandera y con el guitarrista catalán José Manuel Cañizares. Dos ejemplos perfectos de cómo sus secuelas y escuela tendría buen mantenimiento.

A mitad de los noventa va a clausurar la andadura del sexteto con el disco homenaje a su madre, ya que lo tituló “Luzia”, y en el que también canta por primera vez recordando a su querido amigo Camarón. Quizás el disco no da a demostrar mucho más de lo que ya estaba hecho; podemos decir que es menos revolucionario y algo más conservador.

Los años venideros van a estar en medio de una reclusión voluntaria, tocando poco y asentado en su exilio mejicano. Hasta el 2004, en el que volverá a grabar sus “Cositas buenas” y recibirá el mayor de los galardones que podría obtener: el “Príncipe de Asturias” de las artes. Renovó su acompañamiento instrumental con varios flamencos muy jóvenes, y vuelve por sus fueros, realizando giras y llenando teatros y salas de conciertos una detrás de otra.

Este 2010 ha sido testigo de cómo la Universidad de Boston y su Escuela superior de Música lo nombran Doctor Honoris Causa, en una ceremonia en la que se llevó a cabo la interpretación, por parte de una orquesta compuesta por músicos alumnos, de dicho centro con obras de las más conocidas de Paco de Lucía y siendo arregladas para la ejecución de dicha agrupación musical.

Por fin llegó el día. Esta es una jornada de auténtico disfrute y deleite para las sensaciones que sobresalen desde el mismo sur. La historia sonora de nuestra cultura jamás ha llegado hasta una cumbre más alta; debemos aprovecharnos de que esta circunstancia se nos proporciona y facilita en esta precisa época. Poseer el poder para que se nos otorgue y además cumplir con el debito por nuestra parte es algo conciso y objetivo. Por lo tanto, debemos ser conscientes de cómo nos ha sonreído la fortuna.

Gracias miles a su promotor Rafa Toscano, lepero de pura cepa, y gran impulsador de “El rincón de Rafa” en el recinto romero de El Terrón y de “La Antiqua” lantillera. Con gente como él las cosas marcharían mucho mejor: honestas y sinceras.

Aquellos que poseen las entradas para ver a Don Francisco Sánchez Gómez musicando nuestra propia cultura, que lo saboree con conciencia. Hoy es un gran día: un día para la historia. Se recordará por siglos… lo que yo les diga.

domingo, 15 de agosto de 2010

Paco de Lucía (III)

Nos quedamos en el último Templete en el preciso instante en el que Paco va a ser conocido por todos a través de un tema básico y muy sencillo del que se ha escrito demasiado. En lo que no cabe duda es en lo que supuso para él y para todos los fieles seguidores del mundo flamenco que buscaban un nuevo formato de lenguaje musical dentro de este arte tan primitivo. El disco “Fuente y caudal”, del cual se extrajo este tema, ha quedado como una autentica joya de la época, teniendo en su segundo corte unos fandangos de Huelva llamados “Aires choqueros” que han sido siempre orgullo de muchos onubenses.

Pero el espaldarazo definitivo, por parte de crítica y público, va a llegar dos años después en una noche memorable y renombrada en multitud de ocasiones en el Teatro Real de Madrid. Fue la primera ocasión en la que el flamenco entraba por derecho propio en el templo de la música en España. Y no contentos con lo conseguido, no se sabe cómo, se vendieron más entradas de la cuenta o bien los espectadores de los lugares más altos se dirigieron hacia el escenario, subiéndose al espacio escénico. De esta manera, cuando Paco de Lucía accedió desde camerinos, sólo encontró una pequeña tarima de unos pocos metros cuadrados libre para poder dar el concierto. De dicho concierto, se va a grabar un disco de directo.

En estos años, más concretamente en 1977 se casa con Casilda Varela ante la oposición de su familia, ya que su abuelo, el General Varela, fue un importante mando militar del régimen franquista. De este matrimonio nacen Casilda, Lucía y Curro. En esta época va a grabar su “Almoraima” (1976) y unos de nuestros discos preferidos, donde aporta al concepto de música culta española a su relación con lo popular y con el flamenco: “Paco de Lucía interpreta a Manuel de Falla” (1978).

A comienzos de los 80, Paco va a formar un sexteto musical que le acompañará durante muchos años, y con los que incluso va a grabar varios discos. Esta agrupación la van a formar dos de sus hermanos, Ramón de Algeciras a la segunda guitarra y Pepe de Lucía, padre de la cantante Malú y afincado en la provincia de Huelva, al cante. Se va a introducir de forma implacable el bajo eléctrico fretlees de Carles Benavent, dándole aun más un sentido libre de la melodía al acompañamiento en toda la sección de graves.

Otra de las grandes apuestas para acompañar al maestro de Algeciras fue Rubén Dantas, percusionista brasileño que va a implantar en el mundo del flamenco el concepto del cajón peruano, algo que hoy en día es inseparable de muchas de las manifestaciones del arte musical andaluz. De la misma manera, arriesgando y aportando un nuevo invitado a su manera de ver la música, nos brindó la oportunidad de conocer a Jorge Pardo, saxofonista y flautista con una estética dentro del jazz y la fusión realmente interesante. Nunca le ha perdido la cara a esto del flamenco, y desde Madrid ha seguido en solitario en esa idea que tanto nos legaron. Para finalizar, y además el último en llegar, el malogrado Manolo Soler, percusionista y bailaor sevillano con el que se cerraron años de grandes giras y rotundos éxitos.

Nos atrevemos a decir sin ningún tipo de miedo, que esos años fueron los de mayor expansión del flamenco a nivel universal, concediéndole su lugar en el conocimiento musical internacional y en la admiración de multitud de seguidores por todo el mundo, tanto como aficionados como participantes en cante, baile y toque.

A la par, va a vivir una de las experiencias quizás más dificultosas de toda su carrera musical. En un autentico hito de la fusión musical y su desarrollo, que durante esos años se pone de moda y se instaura como una realidad hasta nuestros días, se va a hermanar con otros dos guitarristas de corte completamente diferente. Nos estamos refiriendo a Al Di Meola y a John Mclaughlin: el primero, guitarrista norteamericano reconocido como uno de los grandes del jazz fusión, trabajando con grandes como Chick Corea, y el segundo guitarrista ingles inmerso en el rock ecléctico y también en el jazz, figura muy destacada al haber trabajado con Jimi Hendrix en sus comienzos, Carlos Santana o Jaco Pastorius por poner algún ejemplo.

El trío en sus comienzos lo constituyeron Paco y John juntos con Larry Coryell, pero este finalmente terminó siendo sustituido por Al Di Meola. Llegaron a grabar tres primeros discos entre 1981 y 1984, de lo que se vendieron millones de copias por todo el mundo. Cada uno de los cuales están plagados de intensidad, virtuosismo y denotan como la música no hace caso y no obedece ni a orígenes ni a culturas. Volvieron a reunirse en 1996 con motivo de una nueva grabación.

domingo, 8 de agosto de 2010

Paco de Lucía (II)

Se va acercando el día; ya hace casi cuatro años desde que lo pudiera escuchar en directo por última vez, y lo reconozco: ahora mismo, la ansiedad nos puede. Es una jornada marcada en el calendario en rojo desde hace meses, sobre todo para quienes han apostado fuertemente por brindarnos la posibilidad de volver a disfrutar de sus manos privilegiadas. Toda una vida dedicada a la música y al flamenco es algo que ha ido mostrando a lo largo de tantos y tantos años de conciertos y giras por todo el mundo, siendo aclamado en lo más grandes teatros y salas de las ciudades más importantes.

Intentar resumir en unas pocas líneas la existencia, obra y trayectoria de tan inimaginable guitarrista es atrevido y seguramente bastante exiguo. Aun así, para que tengan una idea de quien estamos hablando, y para que nadie se atreva a poner en tela de juicio la enormidad de nuestro paisano contemporáneo más universal, vamos a realizar un pequeño trabajo de memoria para resaltar algunos datos que entendemos como significativos e importantes.

Una vida que comenzó en Algeciras, de padre gaditano y madre portuguesa, allá por el año de 1947. Paco siempre ha recordado su infancia entre la felicidad de la familia, con sus hermanos y hermanas a los que siempre les unieron fuertes lazos, y su incapacidad para continuar con los estudios reglados, ya que desde muy pequeño su padre designó para él un futuro que a la postre sería el mayor regalo que Antonio Sánchez, guitarrista y vendedor ambulante, nos ha legado a todos los amantes de la guitarra de concierto. Aunque su afán no se ciñó solo a Paco, sino que también a varios de sus hermanos los condujo por los métodos de aprendizaje musicales del mismo modo.

Disertar de sus años de niñez y de todo lo que se ha discutido de esa obligación motivada por la necesidad de llevar a casa un sueldo más, algo que en los hogares de la postguerra era algo muy común, puede dar a lugar a conclusiones ambivalentes y ciertamente atrevidas. Sabemos que Paco fue un niño feliz, que creció y vivió rodeado de los suyos como cualquier niño de su edad, con la única diferencia de que su educación se llevó a cabo de una manera especial. En el libro “Paco de Lucía, la nueva tradición de la guitarra flamenca” deja bastante clara su relación paterna filial, dándole las gracias a su padre de ser quien es debido a él. Incluso afirma que “si no hubiera llegado a nacer en esa casa, ahora sería un don nadie… con talento, pero en la música debes trabajar cada nota que sale de tus manos”.

Se puede confirmar que la carrera profesional de Paco de Lucía comienza a los trece años, cuando emprende una gira por todo el mundo con la compañía de baile de José Greco, si bien algunos años antes acompañaba a su hermano Pepe de Lucía en el dúo “Los chiquitos de Algeciras” por muchos de los tablaos de la zona. Incluso ha quedado una grabación del año 1963 en la que se inmortaliza el que sería el primer intento por parte de Antonio Gómez de llevar a cabo sus propósitos musicales y que luego quedaría reflejado en la carrera de su hijo junto con José Monje Cruz, “Camarón de la Isla”.

Sobre el encuentro de estas dos geniales que se hicieron una a la otra, apoyándose sin condicionantes ni paliativos, si que podríamos dedicar una amplísima disertación de la que nunca terminaríamos de hablar. Aun así, antes acompaño al toque a grandísimas figuras del cante como a Juan Peña “El Lebrijano” o “Fosforito”; y bajo el apoyo y el ánimo de Sábicas y Mario Escudero sacó sus dos primeras joyas como guitarrista de concierto, trabajos que han quedado en la historia como el comienzo de un genio que aunque durante unos años se sintió parejo a la evolución del cante, instauró definitivamente el concepto instrumental dentro del arte flamenco.

Durante su extensa relación musical con Camarón, del que nacen bajo el amparo y dominio de su padre casi una veintena de discos – a cual más impresionante –, se ha nutrido la historia del flamenco en los últimos cuarenta años. Asentados en Madrid, y trabajando a destajo en los tablaos adyacentes a la Gran Vía capitalina, se va forjando una evolución que sería a la postre un elemento de reseña inequívoca.

Mientras sus leyendas, siendo aun muy jóvenes, se iban acrecentando. Paco retoma su carrera en solitario, tomando finalmente el camino por separado y dedicándose exclusivamente al concierto. En 1973 va a llegar el éxito que le catapulta a la fama comercial: “Entre dos aguas”, una rumba cubana a ritmo de un bajo eléctrico, unos bongoes y con la guitarra acompañante de su hermano mayor Ramón de Algeciras. El tema llegó a ser número uno de ventas y se bailó en las discotecas de medio mundo.

lunes, 2 de agosto de 2010

Música en Colombinas: música popular para todos

Si existe un elemento expresivo que está de sobremanera en cualquier evento similar a nuestras fiestas Colombinas es sin duda alguna la música. Todos somos conscientes de que está en cada actividad, en cada evento y en definitiva en todas las acciones propias de un acontecimiento de estas magnitudes. No podemos imaginarnos unas Colombinas sin miles y miles de watios de sonido, sin multitud de canciones poniendo color a todos los pasos que se dan por el recinto y ni siquiera en un silencio relativo. A kilómetros de distancia la música de cualquier feria se percata con suficiente claridad como para resultar un reclamo de cierto atractivo.

Otra cuestión es el tratamiento y a menudo el maltrato al que sostenemos a nuestros apreciados oídos, y un poco más allá a nuestro intelecto. Nadie puede pensar que va a encontrar en unas fiestas populares un selecto grupo de composiciones, sino más bien el acercamiento de las piezas más sencillas y asequibles para lo que es. No recuerdo ningún trabajo al respecto, y desconocemos si existen investigaciones sobre la posible adquisición y desarrollo de músicas populares en fiestas en época contemporánea. Lo que no deja de estar claro es que depende de cómo cada situación afecte a la selección del repertorio de las canciones a mostrar.

Por suerte, pensamos que en este año en concreto y de la misma forma en otras ocasiones que se ha tenido la misma intención por parte de los gestores de festejos y culturales, se han ofertado para los espacios escénicos negociados por las administraciones públicas una propuesta donde sus características principales sean la versatilidad y pluralidad. De esta manera llueve a la satisfacción de todos, teniendo en cuenta la máxima de no ser egoístas y planificar para todos los tipos de público. A veces pensamos que una sugerente programación es la que está más cercana a nuestros intereses; pero con la mayor de las sinceridades, debemos aceptar un modelo que sea ecuánime y cualitativo, y que sea lo más participativo posible.

A aquellos que piensan que cuando un cartel de conciertos no les sugiere nada o más bien poco, que sean un poco más bondadosos y piensen en lo demás. No tenemos la verdad absoluta, y mucho menos llevamos siempre la razón; pero es de recibo aclarar y premiar el esfuerzo de los gestores culturales en realizar un autentico ejercicio de equilibrio en sus proyectos. Ya es de por si en multitud de coyunturas de este tipo encontrar el apoyo de sus propios equipos y superiores como parte fundamental e inherente de toda gestión como para también cargarles con aciertos y fallos.

Desde aquí un efusivo apoyo a todos aquellos gerentes culturales que luchan con multitud de limitaciones económicas, espaciales, temporales y demás de diversa índole para conseguir aportarnos una motivación musical y educativa cercana al ámbito cultural. La evaluación se suele hacer a toro pasado, y para aquellos que promulgaron que Los Sabandeños y Paloma San Basilio eran algo menor para nuestras fiestas, comentarles que asistieron a ambos conciertos más de 5000 personas: hay algunas proposiciones musicales que no llenarían ni la primera fila. Esto es sólo una de las curiosidades, porque posiblemente si analizáramos musicalmente a ambos espectáculos, nos quedaríamos cortos ante otros del mismo espacio y en otros días. Vamos a intentar no hablar por hablar, ya que antes hay que conocer…

lunes, 26 de julio de 2010

Paco de Lucía (I)

Como poder expresar el orgullo, la satisfacción y la confianza que nos otorga las diligencias que nos regalarán dentro de cuatro escasas semanas, el genio, el arte hecho humanidad, la sabiduría de la música popular andaluza, colocando en nuestros sentidos un firmamento de inmortalidad. Paco de Lucía traerá su flamenco de concierto, ese que ha llevado a las más altas cotas de nuestra expresión musical genuina, hasta la hermosa playa de La Antilla.

Hasta nuestros oídos ha llegado que este verano será el último en el que el enorme guitarrista de Algeciras, lleve a cabo las agotadoras giras concertísticas que le han reportado a tantos y tantos lugares, teatros y escenarios de primera línea y de un tradición musical mundial. Por lo tanto, podemos estar ante la última y definitiva visita del mago de las seis cuerdas a nuestra provincia.

Nos consta que las casi dos mil localidades que se han puesto a la venta, han volado literalmente, y la noche del jueves 19 de agosto en las instalaciones del Vera de Mar de La Antilla se inundarán de seguidores y auténticos amantes de la historia reciente de nuestro arte más magnánimo: el flamenco. Y por supuesto, de su guitarra; instrumento que ha alcanzado su cenit universal de las manos de Francisco Sánchez Gomes (21 de diciembre de 1947), alcanzando los límites de la utopía y la irrealidad. La trayectoria musical de Paco de Lucía contempla una serie de hitos alcanzados como quizás ninguna música popular de ningún lugar ha conseguido, dándole la importancia y la vivencia que como legado ha dejado a todos los artistas del flamenco, abriendo puertas que nunca se hubieran desplegado de no ser por su música.

Nuestra idea es hacer en las próximas tres semanas un monográfico exclusivo dedicado a la imponente obra y biografía de una leyenda viva del flamenco, para que todos aquellos que todavía no conocen su catalogo de piezas se acerquen a él con admiración y satisfacción por haber escuchado a Paco tocar en alguna ocasión en directo, teniendo la consideración y fortuna de que para siempre un creador de tal alta estima en todos los lugares de la tierra es parte de nuestro bagaje musical, y encima paisano y defensor de nuestra cultura.

Pues bien, todo esto que nos brindará el destino el próximo 19 de agosto cerca de nuestro querido Atlántico, ha sido promovido en un acto de gran riesgo por una sola persona. Rafa Toscano, al que me une una cariñosa amistad, me ha demostrado como se pueden hacer las cosas desde el corazón sin intereses económicos ni actividades enmascaradas en cajas u otros objetos de índole similar. Como él mismo dice, “esta bendita locura” va a traer hasta todos nosotros a una de las figuras que por derecho propio, está ya en la historia de nuestra nación, de nuestra cultura y de nuestra música.

Mientras otros solo se ocupan de sacar renta a las manifestaciones musicales que salen desde el propio alma, afortunadamente hay quien entiende esto en su concepción más pura, sin historias políticas, empresariales y demás, que lo único que hacen es manchar y degenerar algo que está muy por encima de todas las actuaciones maquiavélicas e impresentables de quienes se aprovechan de la buena fe de sus congéneres. La música está por encima de todos los intereses y demagogias de tantos y tantos que se creen con derecho sobre los demás humanos, y que tan solo viven para demostrar su poder, que en el fondo, es inexistente.

Desde esta humilde tribuna, donde se defiende la cultura y la música como alimento fundamental de nuestro espíritu, dar las gracias más efusivas y el apoyo incondicional a Rafa Toscano y a su familia por engendrar en toda la población onubense una semilla de optimismo y seriedad, cosas que todavía hay algunos que no tienen ni entienden ni de cerca. Con una mínima ayuda por parte de un par de casas comerciales, con el escaso o casi nulo aporte por parte de las administraciones políticas, y con la aportación hasta la que han podido llegar, de algunos buenos amigos de Lepe, que han vivido todo esto como una oportunidad única para que su pueblo sea ese día portada de periódicos, programaciones de televisión y entrevistas de radio.

A partir del próximo lunes, nuestro Templete se vestirá de flamenco. Pero no de un flamenco cualquiera, sino de cómo toda una tradición musical de siglos se ha convertido en unas décadas en parte de la banda sonora de millones de personas en todo el mundo, y haciéndonos sentir a los andaluces, herederos de una cultura con mayúsculas. Cuantas ganas de ver a nuestro más insigne músico en la tierra que le vio crecer, aprender y difundirse como lo que es hoy en día: leyenda e historia, expresión y lenguaje, identidad y alma.

domingo, 25 de julio de 2010

Imborrable noche con Elvis Costello

Todavía estamos intentando recomponernos de lo que el pasado viernes 23 de julio sucedió en el escenario de nuestro Foro Iberoamericano en La Rábida. Fue como si un tren atravesara en varias ocasiones por encima de nuestras sensaciones: Música en estado puro. El grandioso artista londinense Elvis Costello, junto a la banda acústica The Sugarcanes, nos ofrecieron una lección magistral de cómo llevar a cabo un buen puñado de grandes composiciones en una audición en directo. Durante algo más de dos horas, su calidez vocal y el perfecto acompañamiento instrumental por parte de la banda, fue como un bonito sueño del que uno nunca quiere despertarse.

En un concepto sorprendente y poco utilizado por el Señor Costello, ya que se hundió literalmente en las raíces de la música popular anglosajona desde comienzos del siglo XX. Esta idea basada en un conjunto de corte acústico, sin ningún elemento percutido, fue el sustento de la presentación de su último trabajo discográfico “Secret, Profane and sugarcane”, así como de un largo recorrido por sus temas más conocidos, cantados y vitoreados por la buena entrada de público que se dio cita en la calurosa noche estival.

Disfrutamos como verdaderos enanos: la banda se componía de contrabajo, lapsteel, dobro, guitarras acústicas – exceptuando un tema en el que Elvis se hizo cargo de una Gretsch Tenor de color anaranjado –, acordeón, flautas, violín y banjo. Todo sobre una atmosfera de composiciones espectaculares, con unas cadencias y armonías propias de la música popular irlandesas, el country más selectivo y por supuesto un rhythm & blues de lo más personal, nos fueron conduciendo casi sin darnos cuenta en todo el trayecto.

Comenzaron el concierto con el “Mystery train” que popularizara en su momento el Rey del Rock Elvis Presley, dándole un sonido muy peculiar y cercano a la noción original de este tema en su enfoque más country. Del mismo modo, una vez avanzado el “Down among the wines and spirits” incluyeron en la misma dinámica el “You've Got to Hide Your Love Away” de nuestros amados Beatles. En ese momento el delirio subyacía entre los presentes.

Pero quizás el momento más álgido e intimista al mismo tiempo fue cuando junto con el acordeonista y contrabajista interpretaron “She”, tema que fue seleccionado para el film inglés “Nothing Hill”, interpretado por Julia Roberts y Hugh Grant. Algo similar ocurrió con “Alison”, en el que se originó un instante insuperable en las vidas de los allí presentes. Les podemos asegurar que la cantidad de sensaciones y emociones que se experimentaron fueron descomunales. El público, totalmente entregado y sugestionado, atravesaba estados de pura emotividad, e incluso delirio.

Cuanta fortuna y que gran acierto se adhieren a nuestro pensamiento después de lo albergado. Jamás podremos olvidar lo que Elvis Costello hizo con nosotros aquel rato; cómo es posible que con los mimbres que presentó al principio, pudiera conducirnos a los estados en los que acabamos. Creemos que el precio de la entrada se quedo pequeño, si miramos a otras opciones cercanas y que rozan con el negocio maquiavélico de usar la música como punto de riqueza y mercado. Menudas tres noches de foro que nos llevamos este año para nosotros; para el año que viene queremos más de estas: se ha puesto el listón muy alto, y nos apremia a querer más y más de estos exponentes musicales internacionales de talla universal.

lunes, 19 de julio de 2010

Desayunos y tertulias musicales

No hay nada más gratificante, que echar toda una mañana de domingo dialogando con el mismo lenguaje con personas de gran calidad humana y por supuesto de alta estima profesional. Para un humilde servidor, es todo un honor poder contar desde esta afable tribuna, los designios y parabienes que esta pasada mañana dominical he tenido el inmenso placer de compartir con el distinguido periodista Rafael Terán, ex delegado de Televisión Española en Huelva, y con mi maestro, amigo y descomunal músico José Luis Rodríguez, guitarrista y compositor de nuestra tierra.

Durante las casi tres horas, que volando se pasaron, disertamos de muchos aspectos de los posicionamientos sociales, de su uso por las cadenas de poder, y de cómo las manifestaciones artísticas pasan a un segundo plano en terrenos de intereses y ventajas en las que si hay que pisotear, se hace sin piedad. Da igual que existan grandes genios o simplemente si tu sentido de la expresión utiliza la música como vehículo para sacar de lo más profundo del alma las inquietudes creativas de un ser humano; lo importante aquí es el puro egoísmo intencionado de actividades propias. A las ajenas, que les vayan dando.

José Luis Rodriguez, conocido en todo el mundo y en gran parte de los circuitos musicales, admirado, requerido y agasajado con los mejores de los calificativos por parte de crítica y aficionados, se nos marcha en septiembre para Estados Unidos. Para mediados de esa fecha, tendremos la posibilidad de escucharlo por última vez en la Capilla de Santa Catalina de la Isla de La Cartuja de su actual lugar de residencia: Sevilla. Con su compañera Niurca Márquez en el concepto de expresión corporal, y su magnánima obra “Sevilla mon amour” realizada para tal despedida, momentánea lógicamente, cerrará un ciclo de casi dos años en los que las buenas intenciones, el trabajo y la finalidad de producir su excelente creatividad musical se marcha de nuestra tierra.

Comentamos que el empezar una nueva etapa se debe hacer desde el optimismo y la ilusión. Todos los que lo conocemos, y él mismo por supuesto, sabemos que se lo van a rifar literalmente por todos los estados y países americanos. De hecho, sin haberse aun marchado, tiene multitud de ofertas desde Chile o Argentina hasta Estados Unidos. Universidades, Escuelas Superiores de Música y otros organismos similares ya están preparando sus cursos y talleres para que comience a impartir sus conocimientos entre los alumnos de aquellos centros.

Todo esto viene dado – la decisión no ha sido ni mucho menos fácil –, por la falta de atención que desde los organismos oficiales se le ha dispensado. Nos constan todos los movimientos e incesante búsqueda de patronazgos, ayudas o colaboraciones para poder llevar a buen puerto su último proyecto “De mis manos”, donde hace una autentica declaración de intenciones partiendo de su actual visión musical, siempre bebiendo de las nobles fuentes del flamenco, sin perder la cara a otras influencias musicales, literarias y artísticas de las que se jacta en versar.

Con una trayectoria impresionante, qué más quisieran muchos de esos que se consideran músicos de profesión, José Luis está atravesando un momento dulce de creatividad, y no sería correcto ahogar esas desmedidas perspectivas en voluntades comerciales ni en intereses de aquellos a los que sólo les importa hacer una foto con el artista mediático de turno. Él ni lo es, ni lo pretende. De su alma salen las músicas más bellas que ninguno de mis contemporáneos onubenses ha sido capar de elaborar, concebir e imaginar.

Todo aquel que con gran ignorancia reprueba su ingenuidad, y nos está alejando de nuestra vera a tal enorme persona e interminable músico, merecería perecer en las más bajas simas del averno. Es algo imperdonable que desde quienes pueden hacer algo, no acometan esta fuga, a veces desdeñada, de los grandes músicos de nuestra Huelva. Mientras se pelean por el AVE, las balsas, el Recreativo, y todo aquello que te saca en los medios en primera plana, a aquellos que deberíamos mimar y cuidar en toda su extensión, los arrinconamos como si no merecieran nada.

Es el mundo al revés; me siento cansado por el maltrato constante, la desmedida respuesta y la otorgación de supuestas trivialidades a quienes se merecen los mejores tratos. Eso sí, ni salen en la televisión, ni apoyan a los partidos en sus campañas políticas, ni se posicionan a favor de propuestas populistas. Una autentica pena… ya vendrán las lamentaciones. Querido José Luis, que suerte ser tu; cuantas posibilidades de abren en tu universo. Me siento orgulloso de ser tu paisano, y de poder admirarte. Siempre grande. Siempre a tu lado.

viernes, 16 de julio de 2010

Patti Smith se cenó el foro

Con una entrega desmedida y con la misma fuerza con la que iniciara su carrera musical, allá por los años setenta, la rockera incombustible hizo saltar literalmente el escenario del Foro Iberoamericano de La Rábida el pasado jueves 15 de julio. Con una banda de músicos realmente impresionante, con su guitarrista de siempre y tan leyenda como ella Lenny Caye, hizo un recorrido por toda su trayectoria llena de verdaderas obras de arte sonoro. Se desenvolvió en el mismo concepto que la vio nacer y desarrollarse; sucumbe a esa manera tan particular de estar a caballo entre el rock más efusivo y el punk, e incluso recuperar la estética más folk americana al puro estilo Dylan.

Durante casi dos largas horas de concesión descomunal, y ante un público conexionado desde el comienzo, fue de menos a más en un final apoteósico, en el que metidos en un ensordecedor ambiente de distorsiones y acoples electromagnéticos, fue arrancando una a una las cuerdas de su strato a la vez que la golpeaba contra su amplificador, envuelto – como elemento particular – en una gran bandera roja con una enorme estrella amarilla en el centro.

Se sentó sobre el escenario, saludo con las manos desde muy cerca a la legión de admiradores que desde muchos lugares lejanos a Huelva se habían acercado, gateó y se arrastro como un pequeño animal, e incluso llegó a escupir cuando se veía un poco apurada en el maltrato de su garganta; eso sí, siempre pedía disculpas antes de hacerlo…

Como hemos comentado, hubo una perfecta comunión entre la banda y todos aquellos que nos dimos cita allí. La entrada fue algo mejor que la de Cheb Khaled, motivada quizás porque la señorita Smith tiene multitud de auténticos fans por toda la geografía. Incluso hubo quien vino desde la vecina Portugal. Pero quizás uno de los mejores momentos fue cuando nos felicitó por la consecución de la Copa Mundial de Futbol, dejando algo descolocados a todos los presentes, consiguiendo arrancar el que fue a la postre el aplauso más efusivo.

Mantuvo el tipo en todos sus grandes temas, pero a lo mejor, la canción más esperada por todos “Because the night” fue la que realizo con mayor desánimo: algo lenta de tempo, y preocupándose más de las escuchas que de darle salida expresiva. Eso sí, pidió al grito de “Patti, Patti” que la animaran para cantar una de las melodías que están por derecho propio en la historia más reciente del rock.

Las letras versan sobre numerosas cuestiones sociales, el inconformismo y la rebeldía ante las situaciones que la sociedad te hace vivir. Comenzó en algunos instantes recitando poesía, ya que en su camino musical siempre se ha sentido altamente influenciada por los literatos ilustrados franceses, dando origen a muchas de sus letras y creaciones. Nos sorprendió tocando un tema sólo con el acorde de la menor, mientras ella floreaba con su rotunda voz en ese crédito poético y apasionado que tanto le ha otorgado.

Una autentica fortuna poder disfrutar de una leyenda viva del rock, influencia para muchos y punto de partida para otros. Hay quien la considera como la madrina del punk, siendo fiel a su contribución tan personal de la que se sirvió el rock de finales de los setenta en la progresión que se sucedería después. De lo que no cabe ninguna duda es que es de los conciertos que te dejan marcado para siempre, en todos y cada uno de los aspectos en los que se compone.

domingo, 11 de julio de 2010

Más música en el Café de Luz

Hay un rinconcito a la vera del mar, en el que se respira a sal y al crepúsculo de las bondades, al proliferar de las ilusiones y en el que con tan solo entrar, se escinden todos los aciertos y surgen las más increíbles fábulas luminosas y estivales. Bañado por el Atlántico, con una magnifica galería donde se contempla el más bello de los atardeceres del mundo, se encuentra el Café de Luz, situado en Urbasur entre Islantilla e Isla Cristina. Sus anfitriones, Reyes y José Yaque son símbolo de afabilidad y simpatía: son un auténtico encanto. No es nada fácil encontrarse en el mundo de la hostelería profesionales tan esplendidos y con tanta familiaridad.

Y encima, todos los viernes, el Café de Luz convoca y nos proporciona su espacio para poder disfrutar de un escenario donde cualquier manifestación artística se preste a ser interpretada. Aunque la mayor oferta es la musical, algo que nos alegra por la parte que nos roza. Ya saben nuestros amables y fieles lectores, que defendemos la música en directo como principal forma de exposición musical. Por lo tanto agradecemos de manera efusiva que las apuestas de manos privadas sobre las audiciones de bandas y grupos, sea directa y decidida.

Lo que a veces parece solo una actuación musical en un café o un bar, es mucho más que eso para espectadores y músicos. Algunos mini promotores están más pendientes de sus intereses que de todo lo que la música que está sonando les va a aportar en todos los aspectos. Se debe fomentar una cultura de músicas, un circuito que ya existe y es altamente demandado por muchos. Hace un par de días nos encontrábamos con unos buenos amigos con lo que compartíamos esta razón: comentaban de manera taxativa que “ahora sólo salían a algún local si había concierto o alguna actividad similar, nada de salir por salir, ni beber por beber”.

Afortunadamente, tanto algunos dueños de locales como las administraciones municipales se están subiendo al carro, demostrándose a ellos mismos que eso de la música enlatada sólo les satisface para los que tratan todo esto de manera frívola y superficial. Hay quien desde siempre se ha aventurado de manera valiente, y son estos los que han enseñado el camino a los demás, le duela a quien le duela. Muchos ahora, en mejor época, se jactan de abastecer las noches de música en vivo, pero la realidad es que para todas las cosas hay alguien arriesga algo más que los demás. Por ser pioneros no merecen ni más ni menos, pero es de recibo reconocer los meritos de unos y de otros.

En tiempo de verano, se agradece considerablemente que en las largas noches de calor y ociosidades se pueda uno acercar hasta algún recinto al aire libre o bien acondicionado y poder complacerse en sonoridades que nos produzcan buenas sensaciones. La música condiciona muchísimo nuestra personalidad, ya que como forma de expresión tiene lo más humano por un lado, y por otro la sensibilidad mística.
A veces, tal y como vivimos, nos olvidamos de nuestro lado más espiritual, y eso promueve una condición de vida alejada de una verdadera realidad. Sólo pensamos en los aspectos más materiales, en comprar, en saciar nuestra hambre consumista y televisiva, en facilitar que los grandes tiburones tengan cada día más y más, mientras la manipulación de nuestros intereses es palpable desde la objetividad. Eso sí, todos luego renegamos de dicha condición. No hace falta justificarse con nadie, tan sólo con uno mismo con cierto grado de reflexión y actuar en consecuencia.

Si volviéramos por nuestros fueros, en vez de defender tantas cuestiones de las que se valen todos aquellos que nos manipulan, seríamos más libres e íntegros. No sé si a lo mejor, podríamos ser más felices o no, pero viviríamos en completa uniformidad. Disfrutaríamos más de todo lo que nos rodea, participaríamos del pasado, de lo presente y del futuro con el máximo respeto y devoción, y difundiríamos todas las circunstancias culturales con respeto, humildad y admiración.

Y de este modo, todos los lugares con el ángel del Café de Luz, son un incentivo para la constante placidez y fortuna del que busca la ventura de la satisfacción. Gracias por apostar por la música en directo: sois parte, sin vosotros quererlo, de un mundo lleno de sensibilidad y pureza. Un sitio perfecto para contemplar el paso del tiempo y saborear las exquisiteces de unas buenas manos. Quizás tengáis la conformidad de la labor bien hecha, pero desde estas líneas abasteceros de todas las fuerzas para continuar con vuestra pelea constante y el alma de quien trabaja desde dentro, para los demás y para vosotros mismos.

domingo, 4 de julio de 2010

El mundo según Khaled

Según la teoría de la recepción de Hans Robert Jauss, la obra de arte se convierte en tal cuando la persona que recibe la información es capaz de reflexionar sobre ella. Es por esto, que una de las formas concretas y a veces inherentes a la música como expresión artística sea la de cumplir con el rol de ser espectador y participar en los conciertos de manera pasiva, pero al fin y al cabo intervenir.

Una de las mejores experiencias que tienen cabida en el recuerdo, es la sensación que te llevas al salir de un concierto de importantes referencias. Y eso es ya lo máximo cuando no llevas ningún conocimiento previo sobre lo que va a ocurrir en el escenario. Aun así, para todos los que el pasado viernes sí sabíamos lo que nos íbamos a encontrar en el marco del Foro Iberoamericano de La Rábida, también recibimos nuestra ración de características no esperadas, ya que siempre del disco de estudio al directo nos encontramos con ciertas diferencias, para bien o para mal.

Interesantísima propuesta la que se ofertó a todos los onubenses en una noche cálida que podría hacernos viajar a las mágicas vigilias del Mediterráneo estival. Cheb Khaled (Orán, Argelia – 1960), es en la actualidad, y desde hace años, el representante más popular de la Música Raï en todo el norte de África. Aunque reside en Paris desde hace años por cuestiones políticas, su relación y responsabilidad con la tradición musical argelina es total, con su cultura y sus costumbres.

Con una agrupación de siete excelentes músicos, también de diferentes conceptos y países, reunidos en torno a un concepto musical concreto, argelinos, marroquíes y franceses llevaron a cabo la sugerente iniciativa del “joven” Khaled. Él está en el centro de todo, dirigiendo y manipulando todo el concierto desde que comienza hasta que termina. Con una amplia sonrisa y constantes movimientos de danza, algunas muy propias y dentro de la diversión de los motivos sonoros, cada tema iba desgranando la característica estilística en la que desde hace tiempo, siempre se ha movido.

Sus comienzos como músico en su lugar natal, son de orígenes autodidactas y de múltiple instrumentista, llevando sus raíces de un lugar a otro por toda la costa argelina. Pero todo cambia cuando su propio padre, amante de la buena Música y de otras manifestaciones musicales más occidentales, le sirve de punto de partida para recrear y componer dentro de una consideración muy particular. No desdeña absolutamente nada, y es realmente curioso poder observar como la persistente realidad sobre su fusión estética fue creciendo durante toda su trayectoria.

A finales de los años ochenta, debe dejar su país ante el asesinato de varios compañeros con las mismas inquietudes que él, asentándose en la capital francesa. Esto va a hacer que su proyección se dispare gracias a la grabación de varios discos donde la fusión es ya total: rock, pop, reggae, música cubana e incluso flamenco, se denotan en todas las composiciones y arreglos de estos registros fonográficos. Fue interesante poder advertir en uno de los temas que interpretó en el Foro a solas con su laudista, una virtuosa compenetración entre la interpretación y una malagueña o cante parado tal y como un fandango natural, una granaína o una taranta.

Su carácter fue en todo lugar afable y afectuoso, muy expresivo y comprometido. E incluso bromeo largamente sobre su laudista; eso sí, en árabe, con lo que solo entendimos algunas de las expresiones más claras. Demostró de esta manera, un saber estar y un criterio de disfrute propio que transmitió a todos los allí presentes.
Para aquellos que están descubriendo a Khaled con este artículo, decirles que llegaron un poco tarde. Invitarles a acercarse a todos a los conciertos de aquellos músicos poco conocidos o no mediáticos, porque la sorpresa puede ser de gran valor. A veces, el hallazgo de algo nuevo, puede tener una apreciación más que interesante para nuestro saber y posterior disfrute, quitando de en medio mucho de lo superficial con lo que nos bombardean desde los medios.

El foro vibró como en otras gloriosas Noches de Música de las que hemos sido testigos desde siempre. La búsqueda de estos artistas que tienen tanta alta estima a nivel mundial como constantes embajadores de su propia cultura, exportándola hasta aquellos alejados de sus realidades sociales y hacernos participes de ello es sin duda alguna, toda una fortuna para Huelva. La tierra onubense es un crisol de fórmulas folclóricas de multitud de invariables lugares. Somos pura fusión. Es una pena renegar de algo que es parte de nosotros, y es nuestro condicionante histórico el que debe prevalecer en nuestra forma de actuar.

domingo, 27 de junio de 2010

Música en el foro

El pasado viernes 25 de junio, y desde la intención de que un privilegiado escenario como el de nuestro Foro Iberoamericano en La Rábida sea disfrutado y sirva como muestra para numerosos proyectos musicales, tuvimos la suerte de complacernos con una muestra de bandas onubenses sin apoyo de circuitos comerciales. Tuvimos la fortuna de poder sentir la cesión de todas las inquietudes de aquellos que hacen de la música su misma vida. Fue un precioso regalo que la mayoría de los grupos allí representados sintieron como tal.

Todo acompañó: la magnífica temperatura, un equipo profesional y humano excelente, los medios audiovisuales de enorme calidad, grandes amigos compartiendo el escenario y con los mismos objetivos, un marco incomparable para hacer cualquiera actividad artística, un público entregado y deseoso de escuchar las propuestas sonoras, y la entrega de todos para que fuera de cine. La sensación constante fue la positividad del acto en sí, y por supuesto, de la emotividad de estar viviendo un hecho histórico para los músicos de Huelva.

Quizás, como nota discordante la escasa cercana cifra de asistentes que un número aproximado de trescientos se dieron cita en la noche musical. Es la historia de siempre: toda Huelva, sus habitantes y nuestros paisanos se quejan constantemente de las ofertas culturales y artísticas que se proporcionan en las agendas tanto públicas como privadas de los estamentos culturales. Pero cuando se facilitan, a veces de manera casi irrechazable, como de por medio no esté la estrella mediática de turno, el artista de vida pública y televisiva, no hay nada que hacer. No es para darle muchas vueltas a esto; que cada uno actué en conciencia propia.

Rock in Huelva no pudo empezar de mejor manera. Se habilitó una gran pantalla pegada al bar del Foro, a las afueras de las instalaciones, junto a un graderío de sillas para que todos los que se acercaran, pudieran seguir las vicisitudes de nuestra selección de futbol nacional. Se vibró con cada jugada, con cada gol y con cada ocasión. Todos allí, los músicos y los espectadores unidos en una misma comunidad. Todo un acierto para hacer una piña alrededor del deporte y de la música. Fue un momento hermoso.

Llegando la noche, pudimos contemplar el bello atardecer de los lugares colombinos. Y con el crepúsculo, llegaron los músicos y la música. “Descarga Directa” fueron los encargados de abrir el concierto. La banda de Punta Umbría es la más joven de todas, y dejaron patente sus ganas y su futura proyección. Como todos los músicos hacen, el trabajo y la dedicación constante auxilian y condicionan toda la música que hagas. Deben seguir trabajando duro para conseguir todo lo que se propongan.

A continuación, la siguiente propuesta en participar fue “Och8 Vientos”. ¿Qué les puedo decir de nuestra banda? Pues que afortunadamente siguen Increscendo. En breve terminaremos de grabar su segundo disco de estudio en Madrid, y se prevé, si todo va bien y sus promotores quieren, que esté en otoño en todas las tiendas de España. Alba Casado, su cantante sigue en una excelente dinámica, y el dominio del concepto musical del proyecto es ya casi perfecto.

La gran sorpresa de la noche, por lo menos para nosotros, se hace llamar “Ingrama” y también llegaron de la costera población de Punta Umbría. Hacen un rock acústico progresivo como mucha fuerza y vitalidad. Temas y argumentos muy versátiles y una excelente puesta en escena. La agrupación, según sabemos, no lleva mucho tiempo junta. Aun así, han sido proclamados como vencedores en la edición actual de la campaña musical de Diputación “Al calor de tu música”. Hablaremos pronto largo y tendido sobre ellos.

Seguidamente, la más diversa de todas las propuestas. Dentro de la cultura de las músicas urbanas, “Cien kill-ates” arrasaron con un hip hop de lo más peculiar y adaptable. De la misma forma, y fieles a su estilo, el grupo de los hermanos Gustavo y Emilio contribuyeron con su cariño y fiabilidad de lo bien hecho a la magnífica cita. Del mismo modo tanto “Visión sonora” como “Jaramago Joe” con nuestro querido amigo Manu Castilla pusieron de manifiesto el alto nivel musical que se desgrana en la provincia de Huelva a estos niveles.

Insisto en que el hecho en sí de recrearse en un tipo de eventos como este, es como para sentirse orgulloso. Y como preludio de la impresionante programación de verano de “Las Noches del Foro” es todo un honor que se fijen estos conciertos como parte inherente del comienzo estival onubense. Eso sí, el apoyo del público es indispensable para todo esto: no vale decir luego “que pena, me lo perdí”, porque ya será tarde.

domingo, 20 de junio de 2010

Música “made in” Huelva


Huelva está de moda. Los últimos años de nuestra amada ciudad y su querida provincia están siendo el ejemplo perfecto de evolución, lucha constante y trabajo desmedido. Incluso inmersos en multitud de dificultades, las señales del desarrollo constante en casi todas las facetas sociales han sido productivas en numerosas materias. Es algo lógico dentro de un marco global de actuación, y aunque nuestros representantes políticos siguen peleándose entre ellos, el propósito objetivo de todos es al fin y al cabo el del bien común, e imaginamos que es lo que más importa.

En los tiempos que corren, no dejar de ser menos cierto que se ha quedado todo un poco al margen. La situación que estamos viviendo no es ni mucho menos de zozobra. Aun así, debemos entender que hay componentes dentro de la misma existencia que subsisten por encima de intereses y provechos tangibles. Estos son todos aquellos que se establecen desde el prisma de la educación y el crecimiento personal. Nos estamos refiriendo a la necesidad de la cultura como parte inherente de nuestra propia vida y de las de nuestros semejantes.

Pues bien – como nos gusta comenzar una frase de esta forma –, en lo referido a la música como lenguaje artístico y sección indisoluble de la actividad cultural, Huelva se viste desde hace tiempo de ofertas tanto privadas como públicas que apuestan por las iniciativas y proyectos de la tierra. Y aunque estamos en buena disponibilidad, por pedir que no quede y solicitamos muchos más impulsos como los que estamos experimentando recientemente.

Metidos en todo esto, la Diputación de Huelva en toda su extensión, y su área de cultura en asuntos propios de su ámbito, están promoviendo la marca de Huelva en una apropiada campaña para captar más adeptos a nuestra preciosa comarca. Como era de esperar y para bien de los amantes de la cultura onubense, se han convocado con gran acierto varios espectáculos con razones de peso en sus convocatorias. Todo esto actuará como prefacio de la excelente propuesta que cada año se resuelve en el escenario en abierto más imponente de toda Huelva.

Si hace un par de semanas se reunieron en torno al inmenso escenario del Foro Iberoamericano de La Rábida algunos de los artistas más mediáticos que han deparado estos lares, comandados por cierto por el magnífico músico onubense residente en la aldea de El Rocío, Jesús Cayuela, en esta ocasión tienen la oportunidad de demostrar sus valores algunos artistas menos conocidos a niveles de medios de comunicación, pero que también desarrollan una importante labor musical en nuestra provincia.

Son varias las administraciones que también aportan su granito de arena en proteger y respaldar a las bandas musicales que pertenecen por uno u otro motivo a las movidas que están al margen de los grandes circuitos comerciales, por eso es de agradecer el amparo y fomento de estas instituciones por permitir y otorgar el sitio que muchos de estos amantes de la música se merecen, por dedicación, esfuerzo y sacrificio. Y aunque no van a estar todos los que deberían, ya que sería prácticamente imposible, sabemos que la intención es institucionalizar estos conciertos para que sean un punto de encuentro cada año, con la misma argumentación y los mismos objetivos, algo que desde aquí aplaudimos. De esta manera, todos tendrán cabida tarde o temprano, y será cuestión de motivación.

Y aunque no solemos llevar a cabo este tipo de artículos antes de los eventos, ya que nos gusta más escribir sobre lo ocurrido – como cronista de la actividad musical –, creemos en la necesidad de fomentar este tipo de actividades y conciertos para que el apoyo sea incondicional por parte de toda la ciudadanía, convirtiéndose de nuevo en un público atento y generador de aliento para todos los que hacemos de nuestra vida un formato de la expresión musical.

De esta manera, el próximo viernes 25 de junio se llevara a cabo “Rock in Huelva”, como hemos reflejado anteriormente en el hermoso coliseo que es nuestro foro colombino, a partir de las 10 de la noche, actuaran en el siguiente orden las bandas onubenses: Descarga Directa, Och8 Vientos, Ingrama, 100 Kill-Ates, La Clave, Visión Sonora y Jaramago Joe. El precio de la entrada será de 5 euros, y se pondrán autobuses para el desplazamiento desde las 20:45 a las 21:15 para ir, y cuando finalice el concierto para volver.

Es la oportunidad perfecta para conocer estos proyectos musicales que nacen desde y para Huelva, y en los que se ponen los máximos esfuerzos. Debemos apostar de una vez por todas por nuestras producciones y así poder establecer este evento como un festival a consolidar año tras año.

domingo, 13 de junio de 2010

El espíritu de un sueño

Estamos en pleno comienzo del Campeonato Mundial de futbol de Sudáfrica, y aunque algunos se empeñan en ponerle música a las sensaciones que propone un espectáculo de tan grandes magnitudes como es el futbol, nosotros, como casi siempre, elegimos y nos decidimos por alguien no impuesto, y por supuesto, de nuestra entera satisfacción. Llegando las grandes citas deportivas, todo es un cúmulo de aditivos que suman a la emoción que de por sí condicionan estas exhibiciones competitivas. No es tan sólo futbol, si no que hay un maravilloso mundo que rodea y adereza a tal magnifico evento.

En cuanto a la música, también hay una interesante participación. Podemos remontarnos a las fiestas panateneas de la Grecia clásica para poder contar con la intervención de músicos venidos de todos los territorios cercanos para contribuir con sus cánticos en el acontecimiento. En todas las manifestaciones deportivas de aquella época, grandes músicos concurrían en las competiciones y aportaban su sentido artístico a lo que fue en sus inicios las reuniones deportivas antecesoras a los juegos olímpicos. Realmente eran torneos dedicados a las musas y que se hacían de manera paralela a otros certámenes donde las contiendas atléticas también se originaban. Se denominaban Juegos Píticos y se celebran fundamentalmente en honor a Apolo.

Pues bien, regresando al presente, y sirviéndonos de ejemplos historicistas para poder observar esa preponderancia que posee la música en casi todo lo que conlleve el concepto espectáculo, el Mundial de futbol en el que estamos sumergidos también se caracteriza por lo que ancestralmente llamaba la atención al pueblo: el divertimento y la festividad. Pero como decíamos más arriba, no estamos dispuestos a tener que asumir todo lo que en bandeja nos colocan.

Por eso, en cuanto a la canción del Mundial, hemos seleccionado para ustedes la que creemos que está más acorde con el verdadero espíritu del deporte que mayor número de sensaciones nos aporta, nos enloquece y nos apasiona. No nos conformamos con que la cante el artista mediático de turno, o con que nos obliguen por pesadez en los medios a tener que recordar una cita de tales calibres en relación con esa música.
Hace unos días, llegó hasta nuestros oídos la entusiasmada propuesta que la banda de Alcalá de Guadaira “El Grito” ha producido para tal concurrencia. La han titulado “El espíritu de un sueño”, y sinceramente, han conseguido remover por dentro todo un mundo de impresiones que te conducen y transportan a ese arrojo y energía de la que la Selección Española de Futbol nos está brindando en los últimos campeonatos.

Son muchos los medios de comunicación que se han hecho eco de tan brillante iniciativa, y nos consta que están teniendo un rotundo éxito, que esperemos que vayan de la mano con los triunfos futboleros de nuestro equipo nacional. Es un autentico alegato a la ilusión, al sentimiento por unos colores, a la esperanza y el anhelo por conseguir lo que durante décadas ha sido un sueño para todos los españoles, y es el ver en lo más alto de un Mundial de futbol a nuestros representantes. Por eso, como se han elegido los mejores jugadores para representarnos, no estaría de más que también fueran en nuestra personificación músicos de talla y gran carácter.

“El Grito”, o también podemos decir Javi Fernández y Carlos Asensio, voz y guitarras respectivamente, llevan un buen puñado de años entusiasmando con esto de la Música, participando activamente de conciertos y actuaciones por toda la geografía andaluza. Aquí en Huelva tuvimos hace algunos meses la suerte de poder contar con sus diabluras y un directo cargado de sorpresas. La inigualable iniciativa musical de El Postero de Corrales, nos otorgo la posibilidad de acceder a su mundo, cargado de saber estar y dándonos la oportunidad de disfrutar de sus activos artísticos. Se lo aconsejamos, es para no perdérselos.

A ver como andan con sus galas de verano y volvemos a tener la suerte de escucharlos por estos lares. Están en un excelente momento, ya que en la actualidad, y a parte de toda la promoción en la que están con la canción del mundial, se encuentran enfrascados en la grabación de su primer EP, con la totalidad de temas de propia autoría, y con la producción del enorme pianista Álvaro Gandul.

Cuando crees en tus propias ideas, tienes fe en ellas y habitas el día a día de duro trabajo, terminas consiguiendo todo lo que te planteas. Ese es el trazado que poco a poco van cumpliendo. Con sus intenciones musicales están cargadas de optimismo y entusiasmo, desde estas líneas queremos hacer un alegato por todos los que profesan y viven desde este empeño.

domingo, 6 de junio de 2010

Cuanto nos aporta la música

Haciendo tiempo para que la temporada de conciertos de verano nos invada, y aun a sabiendas que el año no va a ser de los más prolíferos, podemos volver a compartir algunas de las reflexiones en voz alta sobre cuestiones y argumentos musicales. No son pensamientos gratuitos, sino que son conclusiones a las que llegamos después de tanta preocupación e introspección en base a la situación circunstancial. Aturdidos y cansados ante la constante misma respuesta, nos gustaría disertar sobre si el problema económico conlleva la caída del sistema en totalidad. ¿Todo depende del beneficio tangible? O por el contrario, ¿hay funciones con otros objetivos?

En épocas en la que la cultura vive del underground y la desidia de los grupos de poder, políticos y empresariales, cuando no reporta deliciosos beneficios ni intereses afines, subyacen las verdaderas realidades y las amargas horas de soledad y búsqueda poco fructíferas. Todo ese halo de misticismo e importancia que tiempo atrás ha envuelto a todas las actividades musicales, ahora son tan sólo un cúmulo de estadísticas dinerarias. Y su facción más dura, la rentabilidad.

Ahora ya nadie echa sus redes en los mares del negocio cultural. Los que nos estamos quedando en estos difíciles trances, somos los que siempre hemos creído en un concepto de vida alejado del materialismo absurdo y hemos buscado siempre respuestas en la inagotable fuente de los libros, el arte y todas las demás manifestaciones ilustrativas. Y aunque un porcentaje de los que quedamos, todavía siguen creyendo en poder sacar tajada de alguna u otra cosa, es el momento de largarlos para siempre de nuestra forma de vida.

Es repugnante seguir escuchando a unos pocos decir “voy a montar tal o cual historia” por intentar sacar partido económico: sólo con el fin de llenar un poco más sus bolsillos. Además, te lo dicen con toda la tranquilidad del mundo, y con más cara que un rostro pálido. La música y todo lo que nos aporta a los músicos está por encima de todo eso, y no podemos consentir que sigan estando entre nosotros este tipo de usurpadores e indignos: la música debe ser en su esencia pura y cristalina en sus exposiciones como el agua.

Imagino que pocos o ninguno de estos especuladores leerán estas líneas. Pero no estaría nada mal que los demás, todos aquellos que somos conscientes de sus tejemanejes les dejáramos clara la situación para que no sigan con esa actitud tan poco sincera. Durante los años de experiencia, hemos tenido la infortuna de coincidir con algunos de estos tipejos. En ellos, además, se cumplen una serie de estereotipos a nivel psicológico y actitudinales. Son fácilmente reconocibles, con cierto escaso talento, pero con la lección bien aprendida de cómo utilizar sus cortos recursos con la mayor de las eficacias.

La música conlleva una serie de parámetros que algunos ni por asomo conocen. No somos quienes para hacer alegatos de pureza, ni defensas de nada, pero si me veo en la obligación moral de declarar y testimoniar sobre las propias sensaciones, emociones y sentimientos en los que nos envolvemos. Quizás por fortuna, quizás por casualidad, quizás por lo experimentado, hemos desarrollado una serie de ideas y fundamentaciones que nos estimulan para creer que la música es algo diferente en finalidades y propósitos.

También cabe la posibilidad de conjeturar sobre la opción de que somos nosotros los equivocados. De que la música en la actualidad, en pleno siglo XXI, es exclusivamente un negocio, que son publicaciones con intereses y beneficios bien descritos y organizados. Que todo aquello que pensamos esta fuera de lugar y tiempo, que vivimos en otra época, alejados de la realidad. Aunque sea duro, difícil de digerir e incomprensible desde nuestro concepto, debemos otorgar el beneficio de la duda a otras hipótesis y teorías.

Aun así, creemos que vamos a seguir opinando que la legitimidad de la música como concepción artística está en otro lugar que en el que por honestidad le corresponde en nuestra manida sociedad. La autenticidad de los objetos finales por los que se lucha con la mayor de las virtudes en materias culturales, se han conducido bajo los rendimientos que varios empresarios han buscado y dominados en las últimas décadas.

La música nos produce y causa unas de las más gratificantes sensaciones emocionales de las que podemos acceder como humanos. Y lo que hacemos en vez de ser coherentes con los designios y originales disposiciones que conlleva tan magnífico arte, es destrozarlo con todo tipo de sucias intenciones, manejándolo todo y usando sórdidas argucias para llegar hasta los propósitos deseados, pase lo que pase y ocurra lo que ocurra.