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viernes, 14 de enero de 2011

Un nuevo Renacimiento

Hace algo más de un par de meses, una serie de desafortunados hechos nos dejaron en una situación ciertamente desconcertante. No fue en un sentido personal, sino más bien extrañado y muy difuso en sentimientos ajenos, pensando en una buena cantidad de personas que habían depositado su confianza en mí a lo largo de más de dos años. Ellos posibilitaron la instauración de un lugar donde podíamos expresarnos a nivel verbal, aunque particularmente el lenguaje que suelo utilizar es el musical, más cálido y flexible.

La música está llena de posibilidades, de objetivos, de perspectivas, y posee el valor de lo abstracto y lo intangible. Con todo esto como base, imagínense las de cosas que sobran; sobre todo en lo que a lo humano se refiere. Aunque esto es una contradicción en sí misma, ya que no hay manifestación más pura y antigua que esté unida al hombre. Pero no deja de servirnos para viajar fuera de tanta estupidez despiadada y efímera.

Vivimos tiempos malos, no tan solo para la lírica, sino para todo lo que provenga del mundo de la cultura, que muchas veces se hace fuerte en el underground, siendo todavía más rechazable y dirigida por aquellos que se autonominan salvadores y guías espirituales. Hay quien saca tajada de todo, eso es irrefutable, y en épocas de desidia, más aun. No sabemos que es peor, si que la cultura muera por culpa ajena o por nosotros mismos.

Todo esto acrecienta el negocio, personal o empresarial, suscitando intereses por parte de quienes creen sacarle provecho, económico o de otro tipo, alejándose de la esencia real y contribuyendo a aparentar objetivos ficticios y falsos. Para más, aquí en Huelva se mueven cadenas de correlación cual fichas de dómino entre “dimes y diretes”, fundamentándose en lo que el grupo como una secta opina. Lo simpático del asunto es que aquí el tuerto es el rey, en un país que solo se preocupa de no parecer más ignorante de lo que uno ya es.

No duele decirlo, ya que creemos que el primer paso para emprender una causa acertada es la de asimilar lo poco que sabemos y lo mucho que nos queda por aprender. Sinceramente, sentimos la tristeza de no habernos dado cuenta antes, ya que hubiéramos madurado y tenido una anterior conciencia en como realmente son las cosas. Aun así, hay muchos que todavía no han llegado ni llegarán a ese estadio. Quizás hayamos perdido un precioso tiempo.

Pues para eso estamos, y para eso hemos vuelto. Tal y como ya hicimos, queremos aprovechar cada frase, cada letra y cada párrafo para indicar nuestra postura, que no es la mejor ni la peor, simplemente es la propia, con sus errores y sus aciertos. Quien quiera ver otras cuestiones, allá él. Lo que no pensamos es prestarle el más mínimo interés, porque desde hace mucho, solamente miramos en lo que nos aporta, tiene rigor mínimamente científico o se hace desde el cariño. El momento de las calumnias ya acabó en el proceso infantil de quien solo crece en cuerpo, pero nada en mente ni en alma.

Vuelve el espíritu de nuestro querido y maltrecho Templete; victima impropia de quienes le han dado de lado, de quienes intentaron destruirlo y de quienes prefieran no verlo. Pues lo tienen fácil: no leerlo. Para todos los demás, mis más efusivas gracias y mi humilde opinión para todo lo que necesiten. Son ustedes el verdadero sentido, ya que a partir de eso, no mucho más hay. Estamos viviendo un nuevo renacer, un verdadero Renacimiento.

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